10 (+1) CANCIONES PARA TRABAJAR EN VACACIONES

hallway-1031005_960_720

Sabemos que no eres el único. En el polígono donde tu empresa tiene su sede, no se ve ni al equipo de seguridad. Todos tus compañeros, toda tu familia, están de vacaciones, y a ti, de regalo, te han dejado currando. Eres, literalmente, el último mono. Pero nosotros queremos que te animes, así que traemos lista fresquita y con tema de regalo. No te desesperes, estamos contigo.

– Como era de esperar, la noche fue movida. Era imposible deshacerte de los compromisos, así que ya que salías y hoy no tienes jefe, lo diste todo. Entre temazo y temazo tú sólo pensabas Dame Veneno, como Novedades Carminha, en una última plegaria por no tener que vivir el día de hoy.

– Te has levantado con todo el sueño del mundo sobre el chichón que, no sabes cómo, te hiciste ayer. Esto no te lo salvan ni las alas de los anuncios. Así que te toca café, doble, triple, americano. O esta Caffeine Pill de Agoraphobia.

– De camino a tu día de soledad en el curro, el transporte público también parece que salió de fiesta ayer. Fuiste previsor y programaste el despertador cinco minutos antes, no sea que pierdas más Trenes de la cuenta, así que sales tarareando a Luis Brea y El Miedo.

– Llegar al páramo desértico de tu puesto de trabajo resulta desconcertante. La luz de la máquina expendedora parece hasta más cálida. El frigorífico está vacío de tapers y los ceniceros de la entrada no tienen colillas. Piensas en Helena Goch, piensas, Todo para Mí.

– Pero no te puedes poner a remolonear nada más aterrizar. Armado de valor y de cansancio te sientas frente al ordenador y como un mantra repites en tu cabeza el leitmotiv de Britney Spears. Work B**ch. Total, ya que has llegado hasta aquí, aprovecha la jornada.

– Aún así, no puedes engañarte. Al igual que tu empresa está vacía, tampoco es que al otro lado del teléfono te encuentres muchos interlocutores. Una verdad innegable y una máxima universal, Luis Aguilé lleva más razón que un santo; Es una Lata el Trabajar (La Vida Pasa Felizmente).

– En realidad, te convences, todo tu cansancio es culpa de Tus Amigos. No fue tuya la idea de iros todos a cenar ayer, tampoco lo de terminar en aquella discoteca para alargar el postre. Así que como eres muy fan de Los Punsetes, los invocas.

– De soslayo miras el móvil, todo es porque te etiquetan en las fotos, por supuesto. En el camino también le echas un ojo al feed de tus compañeros. Tirados en el sofá, leyendo, viendo películas o desayunando ricos manjares. No te gusta admitirlo, pero tienes Envidia, como Antonio Machín.

– Vuelves a la pantalla, a los papeles, no debes entretenerte. Te da en la nariz que cuando vuelva tu jefe, mirará con lupa los datos de hoy, te contentas con no ser el único que no tiene siempre lo que quiere. Como The Rolling Stones; You Can’t Always Get What You Want.

– Después de toda la mañana sentado en tu puesto de tortura, la cabeza empieza a no darte para más. Una jornada aislado del mundo y de la sociedad no parece ser lo más adecuado para tu mente, terminas recitando El Desvarío de un Superviviente de Julio de la Rosa, te sientes extrañamente identificado.

– Te quedan apenas unos minutos para dar carpetazo a tu día de aislamiento. Ignoras cómo has llegado hasta aquí, pero intuyes que el Dúo Dinámico pasó por algo parecido al componer Resistiré.