10 CANCIONES PARA RECIBIR UN PREMIO (O NO)

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De cara a la ocasión que se nos presenta esta semana, hemos pensado oportuna una lista de reproducción centrada en el sutil y poco reconocido arte de recoger premios. Tarea denostada por los competidores que se quedan en el banquillo sin poder pasar por el atril, maestría ninguneada por los medios y compañeros de pupitre.

– El día que te dicen que estás nominado a un premio tiene muchas papeletas para ser uno de los días más especiales de tu vida, como cuando te piden (o pides) matrimonio o el día que te gradúas. No quieres que se te pase la emoción, permanecer en ese momento de por vida, como en el single de New Day, Stay.

– Una vez bajada la energía de la noticia, comienza uno a intentar no hacerse ilusiones, no sea que nos peguemos un batacazo y no sepamos mantener la compostura, recordamos a la rubia de ABBA cantando The winner takes it all y comenzamos a calmarnos por si acaso.

– Una de las partes más curiosas de esta experiencia es elegir el modelazo. Uno ha de ser discreto pero elegante, debe destacar pero sin hacer sombra al resto de compañeros, tacón y brillantina. Debe ser antigua pero moderna, como Novedades Carminha.

– Antes de salir de casa, uno se mentaliza. Hay que ser positivo y atraer a la suerte, no sea que por agoreros nos quedemos sin premio, ser como Raphael, y repetirnos que esta va a ser Mi gran noche.

– Cuando llegamos al evento es muy probable que nos encontremos con el resto de nominados a nuestra categoría. El cruce de miradas puede ser definitivo, hemos de ser cautos ya que desconocemos qué medios habrá a la caza de una exclusiva. En nuestro interior una pelea de gatas, en nuestro exterior, una embajada. Suena Prizefighter de Eels.

– Una de las opciones que más nos aterra, ya sentados y comenzado el evento, es quedarnos a las puertas del triunfo por unas décimas, con un premio de consolación, un Segundo premio de Los Planetas.

– Pero más quebraderos de cabeza nos da no estar en el podium, y no quedar para la posteridad. Como Beck y su Loser.

– Entonces es cuando anuncian el ganador, y dicen tu nombre. Subes al escenario hecho un manojo de nervios y lo depositan en tus manos. Lo miras, lo sientes, estáis hecho el uno para el otro. We belong together de Mariah Carey suena de fondo.

– No puedes despistarte demasiado, has de hablar al público y dar las gracias. No has de ser demasiado intenso, ni resabiado, tampoco frío. Lina Morgan era una maestra en situaciones como la que se te presenta y nos dejó un manual de instrucciones estupendo. Gracias por venir.

– Al final del día ganes o pierdas, lo importante, dicen, es participar. Hayamos o no subido al estrado, lo ideal es que nos centremos en la relevancia de que concedan premios al tipo de trabajo que realizamos, y sentirnos orgullosos. Así, todos ganamos. Cerramos lista entonces con Queen y We are the champions, procuramos mentalizarnos.