10 CANCIONES PARA LA CUESTA DE ENERO

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Lo mejor del primer mes del año es cuando se acaba. Para celebrar y darle carpetazo os proponemos nuestra lista de canciones con la que nos mentalizamos para llegar hasta el final y cruzar la meta (esperamos). Queremos compartir la hazaña con vosotros.

– Resulta agridulce tener que despedirse, no el año, sino de la paga extraordinaria -en el hipotético caso de que tengamos-. Lo notamos sobretodo cuando escribimos las fechas, tardamos unas cuantas semanas en poner 18 en vez de 17 de manera automática, y es que como Mecano, al pasado le cantamos Me Cuesta Tanto Olvidarte.

– La nueva situación nos tiene de capa caída. Vislumbramos en el horizonte que será un mes duro, haciendo honor a su sambenito. Y a nosotras la cuestas nos dan alergia. Así que tiramos por la tangente y optamos por Lori Meyers que nos dan la mejor idea con Emborracharme.

– La parte positiva es que vamos a salir poco de casa. Quedarnos en el sofá a hibernar se materializa como uno de los planes más seductores entre los que optar. Lo mejor de todo es que, como Novedades Carminha, Non Quito o Chándal.

– Lo de escondernos en casa no siempre lo vamos a poder usar. Es muy probable que aparezca algún compromiso al que tengamos que acudir. Almorzar en la calle, después de tanto gasto y Navidad, sólo nos deja una opción, comer de Menú del Día, como Niños Mutantes.

– La cabeza tampoco nos da para todo lo que nos gustaría. El exceso de regalos, familia, festivos, ruido y villancicos nos ha machacado el cerebro y tenemos la sensación de estar todo el rato en Un Atasco, como La Plata.

– Pero entonces llegan las rebajas. Paseando por la ciudad o mientras miramos el ordenador. Los escaparates quieren atraparnos, los banners nos deslumbran. Nos dejamos querer con resistencia, como Maria Arnal i Marcel Bagés en Tú Que Vienes a Rondarme.

– Somos fuertes y nos resistimos, el abrigo nos aguanta una temporada más. El cambio de año ha hecho estragos en nuestra cuenta bancaria y hemos de mentalizarnos y ser prudentes. Resistiremos encomendándonos como Hidrogenesse, a El poder de mis tejanos.

– Y menos mal que no se nos fue la mano con los descuentos porque, como ya es tradición, se nos rompe la lavadora -o el frigorífico, horno, ducha, mampara, sistema eléctrico de nuestra vivienda…-, nos quedamos con el piso hecho un cuadro. Como Julio de la Rosa, tenemos Un Corazón Lleno de Escombros.

– Llegados a este punto, empezamos a desesperarnos. Aún nos queda algo de mes pero no hemos cobrado. Desquiciados cantamos como Obús: Dinero, dinero. Cruzamos los dedos para que pase pronto el tirón.

– Y entonces llega el fin del mes. El día 31 volvemos a ver la luz en el fondo del túnel y se nos abren los sentidos, la cartera y los pulmones. Tiramos de clásicos y pinchamos a The Prodigy con ‘Breathe’, de nuevo tenemos oxígeno.